Publicado: 19 de Mayo de 2016

Los abogados lucenses celebraron la festividad de su patrono, San Raimundo de Peñafort. El acto principal, consistente en una conferencia de la presidenta del Consejo General de la Abogacía Española, Victoria Ortega Benito, contó con la cúpula del órgano de los letrados de España y también con numerosas autoridades lucenses. Además de la conferenciante y el decano de Lugo, Félix Mondelo Santos, estuvieron presentes  en la mesa el presidente del Consello da Avogacía Galega, Evaristo Nogueira; el secretario general del consejo Ramón Jáudenes López de Castro y decano de Pontevedra. Y entre el público estaba la decana de Ferrol, Nieves Santomé y varios letrados de Lugo. Entre las autoridades presentes figuraban; el subdelegado del Gobierno; la alcaldesa de Lugo; el fiscal jefe; el juez decano y los responsables de la Comandancia de la Guardia Civil y de la Comisaría de Lugo.

Victoria Ortega, que es la primera mujer que llega al Consejo General de la Abogacía Española, es de Santander y está rodeada de abogados gallegos en su junta directiva. En la intervención que realizó ante el auditorio dijo que ser abogado debería ser sinónimo de «prestigio y excelencia» y por eso consideró como imprescindible una buena formación. Según expresó, «la proliferación legislativa» registrada en los últimos años hace que los profesionales tengan que estar actualizándose constantemente. 

Ortega recordó que el consejo que preside había creado una oficina de representación para dar más visibilidad a los abogados para que estos puedan intervenir en proyectos legislativos que afecten a la profesión. «Nuestras ideas han de llegar a los sitios en los que deben ser escuchadas», indicó. En otro momento de su intervención dijo que los los abogados han de trabajar  para «conseguir pasar nuestro sistema de justicia, del siglo XIX en muchos aspectos, al siglo XX».

En el transcurso del acto le fue impuesta la medalla de oro del colegio lugués de abogados al profesional coruñés César Torres Díaz, por sus cuarenta años de ejercicio profesional. Este profesional, con despacho en A Coruña, está colegiado en Lugo desde el año 1975 y desde entonces, sigue vinculado a la organización. En unas breves palabras de agradecimiento dijo que esta situación se debía a la gran amistad que mantuvo con uno de los decanos, Pedro González López, ya fallecido y al cual recordó de forma muy emotiva.